Etiopía fue el único país africano en enviar tropas de combate a Corea. El emperador Haile Selassie decidió participar como símbolo de su apoyo a la libertad internacional, enviando el prestigioso Batallón Kagnew, compuesto por voluntarios altamente entrenados.
El batallón combatió bajo el mando del Ejército de los Estados Unidos y nunca fue capturado ni derrotado en ninguna batalla. Su reputación de valentía, lealtad y eficacia convirtió a los etíopes en uno de los contingentes más respetados del conflicto.
La participación de Etiopía fortaleció la imagen del país en la arena internacional y dejó un legado histórico de cooperación entre África y Corea del Sur que perdura hasta hoy.
Fuente: es.wikipedia.org/wiki/Participación_de_Etiopía_en_la_Guerra_de_Corea